Nm. Números Libro de los Números, Апісанне
El libro de los Números continúa con el relato del viaje que hizo el pueblo de Israel por el desierto. En el segundo año de su travesía, no lejos del monte Sinaí, Dios habló con Moisés en la carpa del encuentro, le pidió a Moisés hacer un censo, que consistía en registrar el número hombres que había en la comunidad. También debía incluir lo que cada hombre era capaz de hacer. Este registro ayudaría a los israelitas a prepararse para el difícil viaje que enfrentarían. La mayoría de los hombres eran capaces de servir en el ejército, lo que era muy importante porque los israelitas tenían muchos enemigos. Algunos israelitas, los de la tribu de Leví, deberían servir como sacerdotes de Dios en la carpa del encuentro, pero la mayoría de los levitas deberían servir como trabajadores para cuidar la carpa sagrada o como guardias de la carpa. Dios también entregó a Moisés instrucciones acerca de cómo debía vivir el pueblo para agradarlo. Esas instrucciones ayudarían a los israelitas en la vida diaria. Trataban de asuntos tales como normas acerca de cómo tratar los problemas de salud, acerca del matrimonio, de los delitos, de la defensa militar y del culto.
Una vez que el pueblo estuvo preparado para viajar, comenzaron su travesía hacia Parán, y comenzaron a quejarse de nuevo. Ahí todo fueron quejas. El pueblo se queja por no tener la comida a la que estaba acostumbrado a disfrutar. Aunque realmente odiaban el duro trabajo en Egipto, les hacía mucha falta la comida. También se quejaron de que Moisés fuera su líder. Moisés se queja de Dios y del pueblo. Estaban de acuerdo en que Moisés fuera su líder para salir de Egipto hacia la libertad, pero no estaban conformes con que él los guiara a través del desierto. Entonces Dios le pidió a Moisés que enviara a doce espías para explorar la tierra de Canaán. A excepción de dos de ellos, los demás dudaron que los israelitas pudieran conquistar esa tierra. Esto ocasionó que pidieran más insistentemente un nuevo líder.
Todas esas quejas pusieron al SEÑOR de mal humor, porque demostraban falta de confianza en él. Así se caracterizan los 40 años durante los cuales los israelitas viajaron a través del desierto. Dios los mantuvo en el desierto hasta que hubiera muerto toda la generación de aquellos que habían dudado, esos que constantemente se quejaban y se negaban a obedecer.
La nueva generación de israelitas tuvo que aprender de los errores de sus padres. Con el tiempo, se acercaron más a la tierra que Dios le había prometido a su antepasado Abraham. Viajaron desde la zona de Cades hasta Moab, al oriente del río Jordán, donde Dios continuó preparando a su pueblo. Pronto estarían listos para ir a la tierra que él les había prometido. Dios abriría el camino para que volvieran a su hogar, la tierra prometida. El libro de los Números termina tal como comienza, con claras instrucciones para el pueblo acerca de cómo vivir una vida que le agrada a Dios.