Ro. Romanos, capítulo Carta de Pablo a los Romanos, capítulo 3
¿De qué podemos jactarnos entonces? Absolutamente de nada.
¿Por qué? Porque nuestra salvación no depende de la obediencia a la ley, sino de la fe.
¿De qué podemos jactarnos entonces? Absolutamente de nada.
¿Por qué? Porque nuestra salvación no depende de la obediencia a la ley, sino de la fe.