Ro. Romanos, capítulo Carta de Pablo a los Romanos, capítulo 4
Sino que se aferró a la promesa de Dios y no dudó. Por el contrario, su confianza en Dios se fortalecía y daba gloria a Dios. Él estaba completamente convencido que Dios tenía el poder para cumplir la promesa. Lc. 1:37