Lc. Lucas, capítulo Evangelio según Lucas, capítulo 10
En aquella misma hora, Jesús se llenó de gozo en el Espíritu Santo y dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las revelaste a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó.