Lc. Lucas, capítulo Evangelio según Lucas, capítulo 10
En ese momento Jesús, lleno de alegría por el Espíritu Santo, dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque no permitiste que los sabios e instruidos conocieran estas cosas, sino que se las has revelado a los que son como niños. Sí, Padre, porque así lo quisiste.Is. 32:4; Mt. 11:25; 1 Co. 1:21; 2 Co. 4:3