He.Heb HebreosHebreo, capítulokapitulo Carta a los HebreosAng Sulat para sa mga Hebreo, capítulokapitulo 2

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Por lo tanto deberíamos estar aún más atentos a lo que hemos aprendido para no descarriarnos. Si el mensaje que los ángeles trajeron es fiel, y si cada pecado y acto de desobediencia trae su propia consecuencia,2:2 Literalmente, “recibe su recompensa”. Hch. 7:38; Hch. 7:53; Ga. 3:19; He. 10:28¿cómo escaparemos si no atendemos esta gran salvación que el Señor anunció desde el principio, y que después nos confirmó por medio de quienes lo oyeron? Mt. 4:17; Lc. 1:2Dios también dio testimonio por medio de señales y milagros, por actos que demuestran su poder, y por medio de los dones del Espíritu Santo, que repartió como quiso.Mr. 16:20

No serán los ángeles los encargados del mundo venidero del cual hablamos. Mt. 28:18Sino que, como se ha dicho: “¿Qué son los seres humanos para que te preocupes por ellos? ¿Quién es el hijo de hombre2:6 “Hijo de hombre”: En su uso normal se refiere solo a un ser humano; sin embargo, Jesús aplicó este término genérico a sí mismo. para que cuides de él? Lo hiciste un poco inferior a los ángeles; lo coronaste con gloria y honra, y lo pusiste por encima de toda tu creación.2:7 En lugar de referirse solo a la humanidad, también puede referirse a Jesús: “Lo hiciste un poco menor que los ángeles, y luego lo coronaste de gloria y honra”. Todo el texto puede verse de manera dual, refiriéndose a Jesús como el hijo de hombre, siendo tanto representante como Salvador de la humanidad. Mt. 27:46Le diste autoridad sobre todas las cosas”.2:8 Una vez más, esto puede aplicarse a la humanidad, a Dios dando autoridad sobre las criaturas como se menciona en Génesis 1, o puede aplicarse a la autoridad de Jesús como Señor. No quedó nada por fuera cuando Dios le dio autoridad sobre todas las cosas. Sin embargo, vemos que no todo está sujeto a su autoridad todavía.Mt. 28:18; 1 Co. 15:27

Pero vemos a Jesús, puesto en un lugar un poco inferior al de los ángeles, coronado de gloria y honra por el sufrimiento de la muerte. Por medio de la gracia de Dios, Jesús experimentó la muerte por todos.Jn. 3:16; Fil. 2:7; Fil. 2:11; Ap. 5:9

Era conveniente que Dios, quien crea y sostiene todas las cosas, preparara por medio del sufrimiento a Aquél que los lleva a la salvación, para llevar a muchos de sus hijos a la gloria. Lc. 24:26; Jn. 1:3Pues tanto el que santifica como los que son santificados pertenecen a la misma familia.2:11 Literalmente, “todos de una”. Por eso no vacila en llamarlos “hermanos” Mt. 28:10; Jn. 20:17al decir: “Anunciaré tu nombre a mis hermanos; te alabaré entre tu pueblo cuando se reúna”.2:12 “Se reúna”: la palabra griega es “ecclesia” que más adelante llegó a significar “iglesia”. La cita es de Salmos 22:22 Y también dice: “Pondré mi confianza en él”, y “Aquí estoy, junto a los hijos que Dios me ha dado”.2:13. Citando Isaías 8:17-18.

Y como los hijos tienen en común carne y sangre, él participó de su carne y sangre del mismo modo, para así destruir por medio de la muerte a aquél que tiene el poder de la muerte—el diablo— Jn. 1:14; Ro. 8:3; 1 Co. 15:54; 2 Ti. 1:10y liberar a todos los que habían estado esclavizados toda la vida por miedo a la muerte.Lc. 1:74; Ro. 8:15

Sin duda alguna, los ángeles no son su preocupación; él se preocupa por ayudar a los hijos de Abraham. Por ello le fue necesario volverse como sus hermanos en todo, para poder llegar a ser un sumo sacerdote, misericordioso y fiel, en las cosas de Dios, para perdonar los pecados de su pueblo. Fil. 2:7; He. 5:2Y como él mismo sufrió la tentación, puede ayudar a los que son tentados.He. 4:15