여러 번역본으로 본 다니엘서 3

비교할 번역본 선택

번역본을 선택하면 목록에 추가되며, 열은 목록 순서대로 나열됩니다.

  1. Palabra de Dios para todos

Español

한국어

Русский

Čeština

Беларуская

English

Українська

Deutsch

Polski

Português

Türkçe

中文

Français

Italiano

Српски / Srpski

Hrvatski

Svenska

Magyar

Tagalog

Cebuano

Hiligaynon

Tiếng Việt

ไทย

हिन्दी

Español

  • Biblia Libre (Nuevo Testamento)

Русский

  • Десницкий
  • Кассиан

English

  • African International (Paraphrase, American)
  • African International (Paraphrase, British)
  • African International (Literal, American)
  • African International (Literal, British)
  • Majority Text
  • Targum Onkelos (Etheridge)
  • Text-Critical English

Українська

  • Новий Переклад

Deutsch

  • Byzantinischer Text

Polski

  • Słowo Życia

Português

  • Tradução para Tradutores

Türkçe

  • Temel Tercüme

中文

  • 易读圣经

Ἀρχαία Ἑλληνική

  • Textus Receptus
  • Patriarchal 1904
  • Solid Rock
  • Family 35
  • Text-Critical Greek

Hrvatski

  • Knjiga o Kristu
  • Šarićev prijevod

Čeština

  • Slovo na cestu

Eesti

  • Kaasaegne eesti

Magyar

  • Élet, igazság és világosság

Slovenčina

  • Nádej pre každého

Suomi

  • Elävä uutinen

Norsk bokmål

  • En Levende Bok

Íslenska

  • Lifandi Orð

Nederlands

  • Canisiusvertaling
  • Gods Boek

Български

  • Съвременен

Bahasa Indonesia

  • Mudah Dibaca
Palabra de Dios para todos
3:1
PDT El rey Nabucodonosor mandó construir una estatua de oro de 30 metros de alto y 3 metros de ancho. Ordenó que la pusieran en el valle de Dura, en la provincia de Babilonia.
3:2
PDT Después mandó reunir a todos los alcaldes, prefectos, gobernadores, consejeros, tesoreros, jueces, jefes militares y demás autoridades de la provincia para la inauguración de la estatua.
3:3
PDT Todos ellos se reunieron frente a la estatua que mandó construir el rey para participar en la ceremonia de dedicación e inauguración.
3:4
PDT El encargado anunció en voz alta: «Escuchen bien, gente de todos los pueblos, naciones y lenguas,
3:5
PDT cada vez que oigan el sonido de trompetas, flautas, cítaras, arpas, liras, gaitas, y otros instrumentos musicales, deben arrodillarse y adorar a la estatua de oro que hizo construir el rey Nabucodonosor.
3:6
PDT El que no se arrodille y la adore, será arrojado inmediatamente a un horno de fuego».
3:7
PDT Entonces cuando el pueblo escuchó el sonido de trompetas, flautas, cítaras, arpas, liras, gaitas, y otros instrumentos musicales, se arrodilló y adoró la estatua de oro que el rey Nabucodonosor había mandado construir.
3:8
PDT Unos caldeos aprovecharon esta oportunidad para hablar mal de los judíos ante el rey.
3:9
PDT Ellos dijeron al rey: —¡Viva por siempre el rey!
3:10
PDT Su majestad ha ordenado que todos se arrodillen para adorar la estatua de oro cada vez que se oiga el sonido de trompetas, flautas, cítaras, arpas, liras, gaitas, y otros instrumentos musicales;
3:11
PDT y que quien no se arrodille a adorar la estatua será lanzado al horno de fuego.
3:12
PDT Pues sucede que hay unos judíos que usted mismo ha nombrado como funcionarios importantes de la provincia de Babilonia. Ellos desobedecen sus órdenes, no adoran a los dioses y no se arrodillan a adorar la estatua que usted hizo construir. Son Sadrac, Mesac y Abednego.
3:13
PDT Después de escuchar eso, el rey Nabucodonosor dijo enfurecido: «Tráiganme de inmediato a Sadrac, Mesac y Abednego». Enseguida los caldeos los llevaron ante el rey.
3:14
PDT Nabucodonosor les dijo: —Sadrac, Mesac y Abednego, ¿es verdad que ustedes no han adorado a los dioses ni se han arrodillado a adorar la estatua de oro que hice construir?
3:15
PDT Entiendan esto muy bien: cuando escuchen el sonido de trompetas, flautas, cítaras, arpas, liras, gaitas, y otros instrumentos musicales, deben arrodillarse a adorar la estatua de oro. ¡Si no se arrodillan a adorar en ese momento, serán lanzados al horno y no habrá ningún dios que pueda salvarlos de mi castigo!
3:16
PDT Sadrac, Mesac y Abednego respondieron: —Majestad, no es necesario que le demos explicaciones sobre eso.
3:17
PDT El Dios a quien servimos puede salvarnos de su castigo y del horno de fuego.
3:18
PDT Es más, aunque él no lo hiciera, su majestad debe saber que no adoraremos a sus dioses ni nos arrodillaremos frente a la estatua de oro que ha construido.
3:19
PDT Entonces Nabucodonosor se enfureció mucho con ellos, se le desencajó el rostro por la ira y ordenó calentar el horno siete veces más de lo acostumbrado.
3:20
PDT Enseguida ordenó a algunos de los soldados más fuertes de su ejército que ataran a Sadrac, Mesac y Abednego y que los lanzaran al horno de fuego.
3:21
PDT Los tres jóvenes fueron atados y lanzados al horno de fuego con todo lo que llevaban puesto: camisas, pantalones, gorros y demás.
3:22
PDT El rey quería que su orden se cumpliera inmediatamente y el horno estaba mucho más caliente de lo acostumbrado. Así que los soldados que se acercaron al horno para arrojar a Sadrac, Mesac y Abednego se quemaron y murieron de inmediato por las llamas.
3:23
PDT Y Sadrac, Mesac y Abednego cayeron atados dentro del horno en llamas.
3:24
PDT Nabucodonosor se puso de pie inmediatamente y preguntó asombrado a sus consejeros: —¿Acaso no lanzamos al horno solo a tres hombres atados? —¡Claro que sí, majestad! —respondieron ellos.
3:25
PDT Y el rey dijo: —¡Pero yo estoy viendo cuatro hombres desatados y sin quemaduras caminando entre las llamas! ¡Uno de ellos parece un dios!
3:26
PDT Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno y gritó: —¡Sadrac, Mesac y Abednego, siervos del Dios altísimo, salgan de allí! Y Sadrac, Mesac y Abednego salieron del horno.
3:27
PDT Todos los alcaldes, prefectos, gobernadores y consejeros que estaban allí presentes se acercaron a los hombres. Todos vieron que el fuego no les había hecho nada. No se les había chamuscado ni un pelo, y sus ropas estaban intactas. Ni siquiera olían a quemado.
3:28
PDT Entonces Nabucodonosor dijo: «Bendito sea el Dios de Sadrac, Mesac y Abednego. Él envió a su ángel para que salvara a sus fieles servidores. Ellos confían tanto en él que desobedecieron la orden del rey y arriesgaron sus vidas, antes que alabar o arrodillarse para adorar otro dios.
3:29
PDT Ahora doy otra orden: cualquier persona, de cualquier país o de cualquier lengua, que hable mal o en contra del Dios de Sadrac, Mesac y Abednego será descuartizado. Su casa será destruida hasta que quede convertida en un montón de tierra y escombros. Pues no hay otro dios que pueda salvar como este».
3:30
PDT Luego, el rey Nabucodonosor nombró a Sadrac, Mesac y Abednego en cargos mucho más importantes en la provincia de Babilonia.