II Kronik 20 w różnych przekładach

Wybierz przekłady do porównania

Wybierz przekład, aby dodać go do listy; kolumny układają się w kolejności listy.

  1. Palabra de Dios para todos

Español

Polski

Русский

Čeština

Беларуская

English

Українська

Deutsch

Português

Türkçe

中文

Français

Italiano

Српски / Srpski

Hrvatski

Svenska

Magyar

Tagalog

Cebuano

Hiligaynon

Nederlands

Tiếng Việt

ไทย

한국어

हिन्दी

Español

  • Biblia Libre (Nuevo Testamento)

Polski

  • Słowo Życia

Русский

  • Десницкий
  • Кассиан

English

  • African International (Paraphrase, American)
  • African International (Paraphrase, British)
  • African International (Literal, American)
  • African International (Literal, British)
  • Majority Text
  • Targum Onkelos (Etheridge)
  • Text-Critical English

Українська

  • Новий Переклад

Deutsch

  • Byzantinischer Text

Português

  • Tradução para Tradutores

Türkçe

  • Temel Tercüme

中文

  • 易读圣经

Ἀρχαία Ἑλληνική

  • Textus Receptus
  • Patriarchal 1904
  • Solid Rock
  • Family 35
  • Text-Critical Greek

Hrvatski

  • Knjiga o Kristu

Čeština

  • Slovo na cestu

Eesti

  • Kaasaegne eesti

Magyar

  • Élet, igazság és világosság

Slovenčina

  • Nádej pre každého

Suomi

  • Elävä uutinen

Norsk bokmål

  • En Levende Bok

Íslenska

  • Lifandi Orð

Nederlands

  • Gods Boek

Български

  • Съвременен

Bahasa Indonesia

  • Mudah Dibaca
Palabra de Dios para todos
20:1
PDT Después, los moabitas, los amonitas y los meunitas le declararon la guerra a Josafat.
20:2
PDT Esto se le informó a Josafat: «Viene un gran ejército contra ti desde Edom, desde el otro lado del mar Muerto y ya está en Jazezón Tamar, es decir en Engadi».
20:3
PDT Josafat se llenó de temor y buscó la ayuda del SEÑOR, así que proclamó ayuno en todo Judá.
20:4
PDT Los de Judá se reunieron para pedir ayuda al SEÑOR. También de todas las ciudades de Judá llegaron para pedir ayuda al SEÑOR.
20:5
PDT Josafat se puso de pie frente al atrio nuevo del templo del SEÑOR, ante la asamblea de Judá y Jerusalén,
20:6
PDT y les dijo: «SEÑOR, Dios de nuestros antepasados, ¿acaso no eres tú el Dios de los cielos y dominas a todas las naciones? ¿Acaso no está en tus manos el poder y la fuerza que no hay quien te pueda hacer frente?
20:7
PDT Tú fuiste quien expulsó a los habitantes de esta tierra para dársela a los descendientes de tu amigo Abraham.
20:8
PDT Ellos la habitaron e hicieron un templo en tu honor, diciendo:
20:9
PDT “Si nos viene algún mal, espada, juicio, epidemia o hambre, nos presentaremos delante de este templo y delante de ti, porque en este templo se da honra a tu nombre; clamaremos a ti y tú nos escucharás y nos salvarás”.
20:10
PDT »Pues aquí están los amonitas, los moabitas y los del monte Seír. No dejaste que nosotros los atacáramos cuando salimos de Egipto, los dejamos tranquilos y no los destruimos.
20:11
PDT Ahora ellos en pago nos atacan para expulsarnos de la tierra que tú nos diste en posesión.
20:12
PDT Dios nuestro, ¿acaso no vas a castigarlos? Es que no tenemos fuerza para enfrentar a semejante ejército que se nos viene encima. No sabemos qué hacer y por eso nuestros ojos están fijos en ti».
20:13
PDT Todos los hombres de Judá estaban de pie ante el SEÑOR, junto con sus niños, sus mujeres y sus hijos.
20:14
PDT En plena asamblea vino el espíritu del SEÑOR sobre Jahaziel, hijo de Zacarías y descendiente en línea directa de Benaías, Jeyel y Matanías, el levita de los hijos de Asaf.
20:15
PDT Él dijo: «Presten atención ustedes, todo Israel y habitantes de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Así dice el SEÑOR: “No tengan miedo y no pierdan la esperanza ante este gran ejército, porque esta guerra no es de ustedes, sino de Dios.
20:16
PDT Bajen contra ellos mañana. Ellos vendrán subiendo por la cuesta de Sis y ustedes los encontrarán al final del valle, frente al desierto de Jeruel.
20:17
PDT Ustedes no tendrán que luchar en esta batalla, quédense quietos en sus puestos y verán cómo el SEÑOR los salvará. Habitantes de Judá y Jerusalén, no tengan miedo ni se acobarden. Salgan mañana a hacerles frente, que yo, el SEÑOR, estaré con ustedes”».
20:18
PDT Josafat, todo Judá y los habitantes de Jerusalén se postraron rostro en tierra ante el SEÑOR y adoraron al SEÑOR.
20:19
PDT Los levitas descendientes de Coat y de Coré se levantaron para alabar en voz muy alta al SEÑOR, Dios de Israel.
20:20
PDT Se levantaron al día siguiente bien temprano y salieron al desierto de Tecoa. Mientras salían Josafat dijo: «Escúchenme, habitantes de Judá y Jerusalén, confíen en el SEÑOR su Dios y serán salvos; confíen en sus profetas y tendrán éxito».
20:21
PDT Después de consultar con el pueblo, Josafat colocó al frente del ejército algunos cantores para cantar al SEÑOR y alabarlo, porque él es santo y grandioso. Cantaban la canción: «Den gracias al SEÑOR, porque su fiel amor es eterno».
20:22
PDT En el momento en que comenzaron a cantar y a alabar a Dios, el SEÑOR emboscó a los amonitas, a los moabitas, a los del monte de Seír que venían contra Judá, y los derrotó.
20:23
PDT Los amonitas y los moabitas comenzaron a atacar a los del monte de Seír y acabaron con ellos. Después de que mataron a los del monte de Seír, se atacaron y mataron entre ellos.
20:24
PDT Cuando los de Judá fueron al lugar de observación donde se ve el desierto para ver la ubicación del ejército enemigo, solo vieron los cadáveres tendidos en el suelo. No hubo ni un solo sobreviviente.
20:25
PDT Entonces Josafat y el ejército de Judá fueron a llevarse el botín y encontraron entre los cadáveres mucho ganado, riquezas, ropa y joyas muy valiosas, más de lo que se podían llevar. Gastaron tres días recogiendo el botín porque era muy grande.
20:26
PDT El cuarto día se reunieron en el valle de Beracá y allí agradecieron al SEÑOR. Por eso llaman a ese lugar el valle de Beracá hasta el día de hoy.
20:27
PDT Josafat volvió a Jerusalén a la cabeza de todos los hombres de Judá. Todos iban muy contentos porque el SEÑOR los había llenado de alegría al haber derrotado a sus enemigos.
20:28
PDT Entraron a Jerusalén con la música de arpas, de liras y de trompetas, y se dirigieron al templo del SEÑOR.
20:29
PDT El terror de Dios se apoderó de todos los países vecinos cuando se enteraron que el SEÑOR había luchado contra los enemigos de Israel.
20:30
PDT Por eso el reinado de Josafat tuvo tranquilidad y Dios le dio paz en todas las fronteras.
20:31
PDT Josafat reinó sobre Judá. Tenía 35 años cuando llegó al poder y reinó en Jerusalén 25 años. Su mamá se llamaba Azuba hija de Siljí.
20:32
PDT Josafat fue bueno como lo fue su papá e hizo todo lo que el SEÑOR consideraba correcto.
20:33
PDT Lo único que no hizo fue prohibir los santuarios sobre las colinas porque otra vez el pueblo no fue completamente fiel al Dios de sus antepasados.
20:34
PDT El resto de los hechos de Josafat, de principio a fin, está escrito en La historia de Jehú hijo de Jananí que están incluidas en El libro de los reyes de Israel.
20:35
PDT Después de estas cosas, Josafat rey de Judá se asoció con Ocozías, rey de Israel, un hombre perverso,
20:36
PDT para hacer una flotilla de barcos que iría a Tarsis. Los barcos los hicieron en Ezión Guéber.
20:37
PDT Entonces Eliezer hijo de Dodías profetizó así contra Josafat mientras estaba en Maresá: «Debido a que te has asociado con Ocozías, el SEÑOR destruirá lo que estás haciendo». Y así sucedió, los barcos se hicieron pedazos y no pudieron ir a Tarsis.