RV1909A lo menos desde ahora, ¿no clamarás á mí, Padre mío, guiador de mi juventud?
NBV[3:4–5]Y sin embargo me dices: «¡Oh Padre, tú siempre has sido amigo mío, de seguro no estarás enojado por una pequeñez así, de seguro la olvidarás!». Eso dices y prosigues haciendo todo el mal que puedes. Se han acumulado sin fin los delitos que has cometido.
BES¿No me harás, a partir de este momento, tu oración llorando; Mi padre, tú eres él guiador de mi juventud?
PdDpt¿Ahora mismo no me llamas: Padre mío? ¿Tú eres el Amigo de mi juventud?