Sal. Salmos, salmo Libro de los Salmos, salmo 112
¡Aleluya!
¡Aleluya! Inmensamente feliz es el hombre que teme a Yavé,
Que grandemente se deleita en sus Mandamientos.Sal. 1:1; Sal. 128:1
Sus descendientes serán poderosos en la tierra.
La generación de los rectos será bendita.Pr. 20:7
Suficiencia y riquezas hay en su casa,
Y su justicia permanece para siempre.Sal. 34:9
Luz resplandece en las tinieblas para el recto.
Es bondadoso, compasivo y justo.Ex. 10:23; Est. 8:16
Anda bien el hombre que es bondadoso y presta.
Mantendrá su causa en el juicio.Sal. 37:26
Porque él nunca será conmovido,
El justo será recordado para siempre.Pr. 10:7
No tendrá temor de malas noticias.
Su corazón está firme, confiado en Yavé.
Su corazón está sostenido.
No temerá hasta que mire desde arriba a sus adversarios.Pr. 4:23
El reparte libremente a los pobres.
Su justicia permanece para siempre.
Su poder es exaltado con honor.Sal. 37:26; 2 Co. 9:9
Lo verá el perverso y se angustiará.
Crujirá sus dientes y se consumirá.
El deseo de los perversos perecerá.Sal. 35:16; Sal. 37:12