Sal. Salmos, salmo Libro de los Salmos, salmo 45
Al director musical. Sígase la tonada de «Los lirios». Masquil de los hijos de Coré. Canto nupcial.Ef. 1:6
Mi corazón rebosa de hermosos pensamientos! Recitaré un bello poema para el rey, pues mi lengua es como la pluma de un hábil escritor.
Eres entre todos el más apuesto; tus labios son fuente de elocuencia, ya que Dios te ha bendecido para siempre.Lc. 4:22
¡Toma las armas, tú el poderoso guerrero, lleno de gran majestad y gloria, Sal. 24:8; Is. 11:5; He. 4:12; Ap. 1:16; Ap. 19:15y, ¡majestuoso, marcha a vencer, por la verdad, la humildad y la justicia!
¡Adelante, a realizar proezas asombrosas!
Tus agudas saetas traspasan el corazón de tus enemigos.
Las naciones ante ti se desploman, yacen bajo tus pies.Job. 6:4; Sal. 38:2
Tu trono, oh Dios, permanece para siempre;
la justicia en tu mano, es un cetro real.He. 1:8; Is. 32:1
Amas el bien, y el mal detestas, por eso Dios, el Dios tuyo, te ha ungido, derramando sobre ti más perfume de alegría que sobre los demás.Sal. 15:2; Is. 61:1
Tus vestiduras exhalan perfume de mirra, áloe y casia. En tus palacios adornados de marfil hay música de arpa para deleite tuyo. Cnt. 1:4; Ef. 5:2Entre tus damas de honor se cuentan princesas; a tu derecha se halla la novia real luciendo el oro más fino. Is. 61:10«Oye este consejo, hija mía. No te aflijas por tu familia que está en tu lejana tierra. Os. 2:19El rey, tu señor, se deleita en tu belleza. Inclínate ante él con reverencia. Is. 62:4; Ap. 19:7La gente de Tiro te cubrirá de regalos; los más ricos del pueblo suplicarán tu favor».Sal. 72:10
La novia, que es una princesa, espera en su recámara, cubierta de hermosos vestidos bordados en oro. Ez. 16:10; Mt. 22:11Vestida de finos bordados es conducida ante el rey, seguida por sus damas de compañía. Is. 61:10; 1 P. 3:3Con alegría y regocijo son conducidas al interior del palacio real. Un día, tus hijos serán reyes como su padre. Los pondrás por príncipes en toda la tierra. Ro. 9:5; Ap. 1:6; Ap. 5:10Y haré que tu nombre sea honrado en todas las generaciones; las naciones de la tierra te alabarán para siempre.