Gn. Génesis, capítulo Libro del Génesis, capítulo 8
El SEÑOR olió el agradable aroma de los sacrificios y se dijo a sí mismo el SEÑOR: «Puesto que desde su juventud el ser humano tiende siempre a hacer el mal, nunca más volveré a maldecir la tierra por culpa del hombre. Así que nunca volveré a destruir todo ser viviente como lo acabo de hacer.Gn. 6:5; Mt. 15:19; Mr. 7:21