Jer. Jeremías, capítulo Libro del profeta Jeremías, capítulo 3
Por eso han desaparecido las lluvias refrescantes,
y ya no llega la lluvia de primavera.
Te ves tan descarada como una prostituta
que no tiene vergüenza alguna.
Por eso han desaparecido las lluvias refrescantes,
y ya no llega la lluvia de primavera.
Te ves tan descarada como una prostituta
que no tiene vergüenza alguna.