Sal. Salmos, salmo Libro de los Salmos, salmo 112
Salmo 112 Cada verso de este salmo comienza con una letra del alfabeto hebreo en orden alfabético.
Al justo le va bien
¡Aleluya!
Qué afortunado es el que teme al SEÑOR
y le gusta mucho hacer lo que él manda.
Sus descendientes serán poderosos.
Los que viven con honestidad serán bendecidos.
Su casa estará llena de riquezas y bienestar;
la causa justa que apoya seguirá en pie.
Habrá luz en medio de la oscuridad para la gente honesta,
porque Dios es misericordioso, compasivo y justo.
Le va bien a quien presta con generosidad
y sabe administrar sus asuntos con justicia.
El justo siempre será recordado,
nunca caerá.
No les teme a las malas noticias;
porque su corazón está firme,
confiado en el SEÑOR.
Siempre tiene confianza y no siente miedo;
por eso podrá vencer a sus enemigos.
Reparte sus bienes,
da a los pobres.
Nunca deja de hacer lo que es justo
y recibirá grandes honores.
Cuando el perverso se dé cuenta de esto,
se enojará y rechinará los dientes,
pero pronto desaparecerá
y nunca logrará lo que desea.