Jer. Jeremías, capítulo Libro del profeta Jeremías, capítulo 2
Como el ladrón, la única vergüenza que Israel conoce es que lo atrapen. Reyes, príncipes, sacerdotes y profetas, en esto son iguales. A un poste labrado lo llaman padre suyo, y tienen por madre un ídolo labrado en piedra. ¡Pero cuando le llegan los tiempos de angustia es a mí a quien recurren pidiendo salvación! Jer. 48:27; Ez. 28:17; Dn. 9:8; Jer. 3:9; Os. 4:12; 1 R. 14:9