Sal. Salmos, salmo Libro de los Salmos, salmo 26
Salmo de David.
Retira toda acusación en contra mía, Señor; pues he procurado cumplir tus leyes y sin vacilación he confiado en ti. Sométeme a examen, Señor, y compruébalo; prueba también mis razones y sentimientos. Sal. 7:9Porque tengo presente tu gran amor y he vivido conforme a tu verdad. No me junto con los mentirosos, ni ando con los hipócritas. Job. 31:5Detesto las reuniones de los malvados y me niego a unirme a los perversos. Sal. 119:128En prueba de mi inocencia me lavo las manos y me pongo ante tu altar, Dt. 21:6; Sal. 23:6; Sal. 42:2y entono un cántico de gratitud y proclamo tus milagros.
Señor, amo tu santuario en donde mora tu gloria.Lc. 2:37; Sal. 27:4
No me dejes sufrir la misma suerte de los pecadores; no me condenes junto con los asesinos. Sus manos están llenas de artimañas y constantemente reciben sobornos.
No, no soy así, Señor; hago lo que es correcto; sálvame, pues, por piedad.
En público alabo al Señor que me libra de resbalar y caer.Sal. 22:22