Sal. Salmos, salmo Libro de los Salmos, salmo 90
Oración de Moisés, varón de ʼElohim
Oh ʼAdonay, Tú fuiste nuestro Refugio en todas las generaciones.
Antes que nacieran las montañas,
O formaras la tierra y el mundo,
Desde la eternidad y hasta la eternidad,
Tú eres ʼEL.Is. 43:13
Devuelves el hombre al polvo,
Y dices: Conviértanse, hijos de hombres.
Porque 1.000 años delante de tus ojos son como el día de ayer que pasó,
O como una de las vigilias de la noche.2 P. 3:8
Los arrastras con torrentes de agua.
Son como un sueño.
Son como la hierba que crece en la mañana.Is. 40:6; Is. 51:12
En la mañana reverdece y florece,
Hacia la llegada de la noche se marchita y se seca.Is. 40:6; Is. 51:12
Porque somos consumidos con tu ira,
Y con tu furor somos turbados.Is. 40:7; Sal. 76:7
Colocaste nuestras iniquidades ante Ti,
Nuestras cosas ocultas a la luz de tu rostro.
Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira.
Terminamos nuestros años como un suspiro.
Los días de nuestra vida son 70 años,
Y en los robustos, 80 años.
Sin embargo, su fortaleza es molestia y trabajo,
Porque pronto pasan y volamos.
¿Quién entiende el poder de tu ira
Y tu indignación como debes ser temido?
Enséñanos a contar nuestros días
De tal modo que traigamos al corazón sabiduría.Sal. 39:4
Vuélvete, oh Yavé. ¿Hasta cuándo?
Ten compasión de tus esclavos.
En la mañana sácianos de tu misericordia,
Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.Is. 33:2; Sal. 138:8
Alégranos según los días que nos afligiste,
Y los años en los cuales vimos el mal.
Que tu obra aparezca en tus esclavos,
Y tu majestad en sus hijos.
Sea la gracia de ʼAdonay nuestro ʼElohim sobre nosotros,
Y nos confirme la obra de nuestras manos.
¡Sí, confirma la obra de nuestras manos!Job. 14:15