Lukáš 2 v různých překladech

Vyberte překlady k porovnání

Vyberte překlad, aby se přidal do seznamu; sloupce jdou v pořadí seznamu.

  1. Español Sencillo

Español

Čeština

Русский

Беларуская

English

Українська

Deutsch

Polski

Português

Türkçe

中文

Français

Italiano

Ἀρχαία Ἑλληνική

Српски / Srpski

Hrvatski

Eesti

Svenska

Magyar

Slovenčina

Suomi

Norsk bokmål

Íslenska

Tagalog

Cebuano

Hiligaynon

Nederlands

Български

Tiếng Việt

Bahasa Indonesia

ไทย

한국어

हिन्दी

English

  • JPS Tanakh
  • Targum Onkelos (Etheridge)
Español Sencillo
2:1
BES En aquellos días salió un decreto de César Augusto para que todo el mundo fuera empadronado.
2:2
BES Este primer censo se hizo cuando Cirenio gobernaba Siria.
2:3
BES Todos iban a registrarse, cada uno a su propia ciudad.
2:4
BES José también subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén, porque era de la casa y familia de David.
2:5
BES Fue a registrarse con María, su esposa prometida, quien estaba embarazada.
2:6
BES Mientras ellos estaban allí, se cumplió el tiempo de que ella diera a luz.
2:7
BES Dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el alojamiento.
2:8
BES En la misma región había pastores que vivían en el campo y cuidaban sus rebaños durante la noche.
2:9
BES Un ángel del Señor se les apareció, y la gloria del Señor los rodeó de luz. Ellos tuvieron mucho miedo.
2:10
BES Pero el ángel les dijo: No tengan miedo, porque les traigo buenas noticias de gran gozo, que serán para todo el pueblo.
2:11
BES Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es Cristo el Señor.
2:12
BES Esta será la señal para ustedes: encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.
2:13
BES De repente apareció con el ángel una multitud del ejército celestial, alabando a Dios y diciendo:
2:14
BES Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz para las personas en quienes él se agrada.
2:15
BES Cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se decían unos a otros: Vamos ahora a Belén y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha dado a conocer.
2:16
BES Fueron de prisa y encontraron a María, a José y al niño acostado en el pesebre.
2:17
BES Cuando lo vieron, contaron lo que se les había dicho acerca del niño.
2:18
BES Todos los que oyeron se maravillaron de lo que los pastores les decían.
2:19
BES Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.
2:20
BES Los pastores volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían oído y visto, tal como se les había dicho.
2:21
BES Cuando se cumplieron ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, el nombre que el ángel le había dado antes de que fuera concebido.
2:22
BES Cuando se cumplieron los días de la purificación según la Ley de Moisés, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor,
2:23
BES como está escrito en la Ley del Señor: Todo primer hijo varón será consagrado al Señor.
2:24
BES También fueron para ofrecer el sacrificio según lo dicho en la Ley del Señor: un par de tórtolas o dos pichones de paloma.
2:25
BES En Jerusalén había un hombre llamado Simeón. Era justo y temeroso de Dios, esperaba la consolación de Israel, y el Espíritu Santo estaba sobre él.
2:26
BES El Espíritu Santo le había revelado que no moriría antes de ver al Cristo del Señor.
2:27
BES Movido por el Espíritu, Simeón fue al templo. Cuando los padres trajeron al niño Jesús para hacer por él conforme a la costumbre de la Ley,
2:28
BES Simeón lo tomó en sus brazos, alabó a Dios y dijo:
2:29
BES Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu palabra,
2:30
BES porque mis ojos han visto tu salvación,
2:31
BES la cual has preparado delante de todos los pueblos:
2:32
BES luz para revelación a los gentiles, y gloria de tu pueblo Israel.
2:33
BES José y la madre del niño estaban maravillados de las cosas que se decían de él.
2:34
BES Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: Mira, este niño está puesto para caída y levantamiento de muchos en Israel, y para señal que será contradicha.
2:35
BES Y a ti misma una espada te atravesará el alma, para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.
2:36
BES También estaba allí Ana, profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era de edad muy avanzada. Había vivido con su esposo siete años desde que se casó,
2:37
BES y era viuda de ochenta y cuatro años. No se apartaba del templo, sino que servía a Dios noche y día con ayunos y oraciones.
2:38
BES Ella se presentó en ese mismo momento y comenzó a dar gracias a Dios. También hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.
2:39
BES Después de cumplir todo lo ordenado por la Ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.
2:40
BES El niño crecía y se fortalecía en espíritu. Estaba lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba sobre él.
2:41
BES Sus padres iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua.
2:42
BES Cuando Jesús tenía doce años, subieron a Jerusalén según la costumbre de la fiesta.
2:43
BES Al terminar los días de la fiesta, mientras ellos regresaban, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que José y su madre lo supieran.
2:44
BES Pensando que estaba entre el grupo de viajeros, caminaron un día. Luego lo buscaron entre sus parientes y conocidos.
2:45
BES Como no lo encontraron, volvieron a Jerusalén buscándolo.
2:46
BES Después de tres días lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas.
2:47
BES Todos los que lo oían estaban asombrados de su entendimiento y de sus respuestas.
2:48
BES Cuando sus padres lo vieron, se sorprendieron. Su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo te hemos estado buscando con angustia.
2:49
BES Él les dijo: ¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que debo ocuparme en los asuntos de mi Padre?
2:50
BES Pero ellos no entendieron lo que les dijo.
2:51
BES Entonces descendió con ellos y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.
2:52
BES Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia delante de Dios y de los hombres.