Pr. Proverbios, capítulo Libro de los Proverbios, capítulo 9
Invitación de la sabiduría
La mujer Sabiduría construyó su casa
y puso siete columnas9:1 siete columnas En Israel muchas casas tenían cuatro habitaciones principales con siete columnas para sostener el techo. Esto demuestra que la sabiduría tenía una casa buena y sólida. en ella,
cocinó carne, preparó vino
y colocó la comida sobre su mesa.
Luego envió a sus criadas a gritar
desde el punto más alto de la ciudad:
«Vengan ustedes los que necesitan aprender».
También invitó a los torpes y dijo:
«Vengan, coman el alimento de mi sabiduría
y beban el vino que he preparado.
Dejen de ser ignorantes y vivirán;
sigan el camino de la inteligencia».
El que corrige al burlador o reprende al perverso,
solo ganará insultos y desprecio.
No reprendas al arrogante porque terminará odiándote;
corrige al sabio y te respetará.
Enséñale al sabio y se hará más sabio;
da instrucción al justo y aumentará su saber.
La sabiduría comienza con el respeto al SEÑOR;
aprender acerca del Santo es tener inteligencia.
Gracias a mí se alargará tu existencia;
tu vida aumentará muchos años.
Si eres sabio, lo eres para tu propio bienestar;
pero si eres arrogante, solo tú sufrirás las consecuencias.
En cambio, la mujer Necedad es escandalosa,
estúpida e ignorante.
Se sienta en su silla, afuera de su casa,
en lo más alto de la ciudad
y llama a la gente que pasa por allí.
Nadie le presta atención, pero ella dice:
«Vengan los que necesiten aprender».
Y manda decir a los torpes:
«El agua robada sabe mejor;
el pan que se come a escondidas es más sabroso».
Pero ellos no saben que allí reina la muerte,
que sus invitados están ahora en lo más profundo del lugar de los muertos.