Lm. Lamentaciones, capítulo Libro de las Lamentaciones, capítulo 5
¡Oh Señor, acuérdate de lo que nos ha pasado; mira todo lo que aun tenemos que soportar! Ez. 5:14Nuestras posesiones ahora las tienen extranjeros, nuestras casas son habitadas por forasteros. Jer. 6:12Somos huérfanos, nuestros padres han muerto y nuestras madres han quedado viudas. ¡Hasta tenemos que pagar por el agua que bebemos y por nuestra propia leña!Ez. 4:16
Los que nos persiguen nos pisan los talones, nos cansamos y no nos dejan descansar. Nos sometimos a los egipcios y a los asirios para tener al menos algo que comer.
Nuestros antepasados obraron muy mal, pero murieron antes de que pudieran recibir su propio castigo. ¡Ahora a nosotros nos tocó el castigo que ellos merecían!Ex. 20:5; Jer. 31:29; Ez. 8:2
Los que antes eran nuestros siervos han llegado a ser nuestros amos. No queda nadie para librarnos de ellos. Dt. 28:48Arriesgamos nuestra vida en el desierto para conseguir comida. Tenemos la piel quemada y reseca, ¡por el hambre nos da fiebre!Ez. 22:22
En Jerusalén y en los pueblos de Judá violaron tanto a las mujeres como a las niñas. Dt. 28:30A nuestros príncipes los humillan colgándolos de las manos. No respetan ni las canas de nuestros viejos. Lm. 4:16Se llevan a los jóvenes para moler en los molinos y los muchachitos se tambalean bajo el peso de los fardos de leña.
Los ancianos ya no se sientan a las puertas de la ciudad; los jóvenes ya no bailan ni cantan más. La alegría se ha ido de nosotros, nuestro baile se ha convertido en tristeza. Os. 2:11Todo nuestro bienestar se ha ido, se esfumó nuestra grandeza. ¡Ay, es que hemos cometido tantas maldades!Jer. 13:18
Nuestros corazones están enfermos, débiles; todo lo vemos fúnebre y triste. Jer. 13:16El monte de Sion esta desierto; en él sólo habitan los chacales.
¡Pero tú, Señor, permaneces para siempre igual! Tu presencia entre nosotros permanece por todas las generaciones.Sal. 9:7
¿Por qué nos olvidas para siempre? ¿Por qué te ausentas por tanto tiempo? Sal. 13:1¡Haznos volver a ti, Señor, y volveremos! ¡Devuélvenos la alegría que antes teníamos! Jer. 31:18¿O nos has rechazado por completo? ¿Vas a mantener para siempre tu cólera contra nosotros?