Sal.Psa SalmosPsalmit, salmopsalmi Libro de los SalmosPsalmien kirja, salmopsalmi 9

Käännökset

Al director musical. Sígase la tonada de «La muerte del hijo». Salmo de David.

¡Oh Señor, te alabaré con todo el corazón, y le contaré a todo el mundo las maravillas que haces! Me alegraré, sí; por ti estaré lleno de gozo. Cantaré tus alabanzas, oh Altísimo.Sal. 31:7

Mis enemigos retrocederán y perecerán en tu presencia; tú me has vindicado; has respaldado mis acciones, declarándolas buenas desde tu trono. Has reprendido a las naciones y destruido a los malvados, borrando para siempre sus nombres. 2 S. 22:15; Sal. 34:16; Pr. 10:7Oh enemigos tuyos: condenados están para siempre. El Señor destruirá sus ciudades; aun el recuerdo de ellas desaparecerá.

Pero el Señor reina eternamente; está sentado en su trono para juzgar. Él juzgará rectamente al mundo; gobernará a las naciones con igualdad. Sal. 96:13; Hch. 17:31Todos los oprimidos pueden acudir a él. Él es refugio para ellos en tiempo de tribulación. Sal. 32:7Todos los que conocen tu misericordia, Señor, contarán contigo para que los auxilies, pues jamás has abandonado a quienes en ti confían.

Canten salmos al Señor, el rey de Sion, cuéntenle al mundo sus hechos inolvidables. El que castiga a los homicidas tiene cuidado de los desvalidos. No olvida las súplicas de los atribulados que le piden ayuda.Gn. 4:9; Dt. 32:43

Y ahora, Señor, ten misericordia de mí; mira como padezco a manos de quienes me odian. Señor, sácame de las fauces de la muerte. Sálvame, para que pueda alabarte públicamente en presencia del pueblo en las puertas de Jerusalén, y pueda regocijarme porque me has rescatado.

Las naciones caen en las trampas que cavaron para otros; la trampa que pusieron los ha atrapado. Sal. 7:15El Señor es célebre por la forma en que hace caer a los malvados en sus propios lazos.

Los malvados serán enviados al sepulcro; este es el destino de las naciones que olvidan al Señor. Pero no se olvidará para siempre al necesitado y las esperanzas del pobre no se verán eternamente burladas.Sal. 34:6

¡Oh Señor, levántate! No dejes que el hombre domine. ¡Haz que las naciones se presenten delante de ti! Hazlos temblar de miedo; bájales los humos hasta que comprendan que no son sino frágiles hombres.Is. 31:3