Ec. Eclesiastés, capítulo Eclesiastés, capítulo 5
Futilidad de las riquezas
¡Ay, que hubiera un rey dedicado a su nación! Sólo él podría producir orden entre este caos.
¡Ay, que hubiera un rey dedicado a su nación! Sólo él podría producir orden entre este caos.