Sal. Salmos, salmo Libro de los Salmos, salmo 79
Dios no abandona a su pueblo
Canción de Asaf.
Dios mío, gente de otras naciones
ha invadido tu pueblo.
Destruyeron tu templo sagrado
y dejaron a Jerusalén en ruinas.Jer. 12:8
Han dejado el cuerpo de tus siervos
como alimento para las aves del cielo;
el cuerpo de tu gente fiel
para que lo devoren las fieras.
La sangre de los muertos corría como agua
por toda la ciudad de Jerusalén;
no hubo quien enterrara los cuerpos.Ez. 24:7
Ya somos un refrán para los países vecinos;
los que nos rodean se burlan y se ríen de nosotros.Sal. 44:13
SEÑOR, ¿hasta cuándo seguirás enojado con nosotros?
¿En tú ira ardiente seguirás castigándonos para siempre?Sal. 89:46
Muestra toda tu ira a las naciones que no te conocen,
que no adoran tu nombre.Jer. 10:25
Pues ellos fueron los que destruyeron a Jacob,
dejaron en ruinas al país.
No nos castigues por los pecados de nuestros antepasados.
Muéstranos tu compasión rápidamente,
porque estamos muy abatidos.Is. 64:9
¡Dios y Salvador nuestro, ayúdanos!
Por el prestigio de tu nombre, sálvanos;
por tu propio honor borra nuestros pecados.
No dejes que otros pueblos nos digan:
«¿Dónde está su Dios?»
Queremos ver cómo castigas
a los que derraman la sangre de tus siervos.Sal. 42:3; Jl. 2:17
Escucha el lamento de los prisioneros.
Muestra todo tu poder y salva a los condenados a muerte.1 R. 8:49
Señor, haz que la vergüenza que ellos nos hicieron pasar
recaiga sobre ellos siete veces peor.Is. 65:6
Nosotros somos tu pueblo, las ovejas de tu prado,
y por siempre te alabaremos.
De generación en generación
te cantaremos alabanzas.Sal. 100:3