Is. Isaías, capítulo Libro del profeta Isaías, capítulo 63
El día de la venganza y la redención de Dios
¿Quién es este que viene de Edom, de la ciudad de Bosra, con sus magníficas vestiduras púrpuras? ¿Quién es este con manto real, que marcha con grandeza y reflejando poder?
«¡Soy yo, el Señor que te anuncio salvación; yo, el Señor, poderoso para salvar!».Is. 34:6
¿Por qué son tan rojas tus vestiduras, como si vinieras de exprimir uvas en el lagar?Ap. 19:13
«Porque he pisado yo solo el lagar. No hubo quien me ayudara. En mi ira, he pisoteado a mis enemigos como si fueran uvas, en mi furia pisoteé a mis adversarios. Es su sangre la que ves en mi ropa. Is. 43:25; Lm. 1:15; Jn. 13:33Porque ha llegado la hora de que yo vengue a mi pueblo, de que los libere de la tierra de sus opresores. Is. 34:8; Is. 61:2Miré, pero nadie acudió en su auxilio; quedé asombrado y estupefacto. Entonces ejecuté la venganza yo solo; sin auxilio, llevé a cabo el castigo. Sal. 98:1; Is. 59:16Con furia aplasté a las naciones paganas, las hice tambalearse y caer por tierra».Is. 49:26
Alabanza y oración
De la amorosa bondad de Dios hablaré. Lo elogiaré por todo lo que ha hecho; me regocijaré por su gran bondad para con Israel, otorgada según su misericordia y amor. Él dijo:
Míos son, sin duda no volverán a serme desleales.
Y él se convirtió en su Salvador, y los libró de todas sus aflicciones. No fue ningún enviado del Señor, sino que él en persona, motivado por su amor y piedad, los redimió, los levantó y los condujo todos aquellos años antiguos.Dt. 7:7; Dt. 32:11; Ex. 19:4
¡Pero ellos volvieron a rebelarse y ofendieron a su Santo Espíritu! Por eso se transformó él en su adversario y los combatió personalmente. Nm. 14:11; Sal. 78:57Entonces ellos recordaron los días de antaño cuando Moisés, siervo de Dios, sacó de Egipto a su pueblo y clamaron:
¿Dónde está el que sacó a Israel a través del mar, con Moisés como pastor suyo? ¿Dónde está el Dios que envió su santo Espíritu a morar entre su pueblo? Ex. 14:30¿Dónde está aquél cuyo gran poder abrió el mar ante ellos cuando Moisés levantó la mano, y estableció para siempre su fama? Ex. 14:21; Nm. 14:17¿Quién los llevó por el fondo del mar? Fueron como airosos caballos que corren por el desierto, y jamás tropezaron. Como ganado que pace en los valles, el Espíritu del Señor les dio reposo. De este modo se dio a sí mismo magnífico renombre.Sal. 106:8
El pueblo de Israel oró a Dios y le dijo: ¡Oh Señor, mira desde el alto cielo y contémplanos desde tu santa y gloriosa morada! ¿Dónde está el amor que nos tenías, tu poder, misericordia y compasión? ¿Dónde están ahora? Dt. 26:15¡Ciertamente aún eres nuestro Padre! Aunque Abraham y Jacob nos desconocieran, tú serías nuestro Padre, nuestro Liberador desde la antigüedad. Is. 64:8Oh Señor, ¿por qué nos has endurecido el entendimiento, nos has hecho pecar y volvernos contra ti? ¡Regresa y ayúdanos, pues los que a ti pertenecemos te necesitamos tanto! Ro. 11:7; 2 Co. 3:14; Dt. 32:9¡Cuán poco tiempo poseímos a Jerusalén! Y ahora nuestros enemigos la han destruido. Sal. 74:3Oh Dios, ¿por qué nos tratas como si no fuéramos tu pueblo, como si fuéramos una nación pagana que jamás te hubiera llamado «Señor»?Is. 64:10; Lc. 10:24; Ap. 22:20; Sal. 97:5