Pr. Proverbios, capítulo Libro de los Proverbios, capítulo 16
El hombre propone y Dios dispone.Jer. 10:23
El hombre piensa que es justo lo que él hace, pero el Señor juzga los motivos.
Pon en manos del Señor todo lo que haces, y tus planes tendrán éxito.Sal. 37:5; 1 P. 5:7
Toda obra del Señor tiene un propósito; ¡hasta el malvado fue hecho para el día del desastre!Job. 21:30; Ro. 11:36
El Señor aborrece a los orgullosos; puedes estar seguro que recibirán su castigo.Pr. 8:13
Con amor y verdad se perdona el pecado, y con temor del Señor se evita el mal.Neh. 5:15
Cuando al Señor le agrada la conducta de un hombre, hasta con sus enemigos los reconcilia.1 P. 3:13
Es mejor ser pobre y justo, que rico e injusto.
El hombre hace planes, pero es el Señor el que dirige sus pasos.
La sentencia está en labios del rey, en el veredicto que emite no hay error.1 R. 3:27
Las pesas y las balanzas justas le pertenecen al Señor, todas las medidas han sido creadas por él.Pr. 11:1; Pr. 20:10; Pr. 20:23
El rey detesta las malas acciones, porque su trono se apoya en la justicia.Pr. 20:28; Pr. 25:5
Al rey le agradan los labios honestos, y aprecia a quien habla con la verdad.
La ira del rey lleva mensaje de muerte, pero el sabio la apaciguará.Est. 7:7; Pr. 20:2
El rostro radiante del rey es signo de vida; su favor es como lluvia en primavera.
Es mejor obtener sabiduría que oro; es mejor adquirir inteligencia que plata.Job. 28:15
El camino del justo se aparta del mal; el que quiere salvar su vida, se fija por dónde va.
Al orgullo le sigue la destrucción; a la altanería, el fracaso.Est. 3:1; Pr. 18:12; Dn. 4:30
Es mejor humillarse con los pobres que repartirse el botín con los ricos.
El que hace caso a la palabra, prospera. ¡Dichoso el que confía en el Señor!Sal. 34:8; Is. 30:18; Jer. 17:7
Al sabio de corazón, se le llama inteligente; los labios convincentes promueven el saber.
La prudencia es fuente de vida para quien la posee; pero instruir al necio es una locura.
De la mente del sabio provienen palabras sabias; sus palabras promueven la enseñanza.
Las palabras amables son como la miel, endulzan el alma y dan salud al cuerpo.
Hay delante del hombre un camino que parece recto, pero termina en muerte.Pr. 14:12
Al que trabaja, el hambre lo obliga a trabajar, pues su propio apetito lo estimula.
El perverso anda en busca de la maldad; sus palabras son como fuego devorador.Sal. 7:15; Stg. 3:6
El hombre perverso provoca peleas, el chismoso aleja a los mejores amigos.Pr. 15:18
El violento engaña a sus amigos y los conduce por el mal camino.
El que guiña el ojo planea hacer lo malo; el que se muerde los labios ya lo llevó a cabo.Pr. 6:13; Pr. 10:10
Las canas son corona de gloria y se obtienen viviendo una vida justa.Pr. 20:29; Tit. 2:2
Es mejor ser paciente que poderoso; mejor es dominarse a sí mismo que conquistar una ciudad.Pr. 19:11
Se puede echar suertes, pero el Señor es quien decide el resultado.Jos. 7:14