Sal. Salmos, salmo Libro de los Salmos, salmo 132
Cántico de los peregrinos.
Señor, acuérdate de David y de todo lo que él sufrió. Neh. 13:14Él hizo un juramento ante el Señor, hizo votos al Poderoso de Jacob. No iré a mi casa y no descansaré. 2 S. 7:2; 1 R. 8:17No cerraré los ojos, ni siquiera un parpadeo, Pr. 6:4hasta que encuentre un lugar para edificar la casa del Señor, un santuario para el Poderoso de Jacob.Hch. 7:46
En Efrata oímos hablar del cofre; dimos con él en los campos de Yagar. 1 S. 7:1«Vayamos hasta la morada del Señor; postrémonos ante el estrado de sus pies». Sal. 18:6Levántate, Señor, y entra en tu santuario, con el cofre, símbolo de tu poder.2 Cr. 6:41
Tus sacerdotes se vestirán de salvación; ¡que tus siervos fieles canten de gozo!
Por amor a tu siervo David, no rechaces al rey que elegiste para tu pueblo. 2 Cr. 6:42El Señor le hizo un juramento a David, y él nunca falta a sus promesas: «Pondré uno de tus descendientes en tu trono. 2 S. 7:12; 1 R. 8:25; 2 Cr. 6:16; Sal. 89:4; Lc. 1:55; Hch. 2:30Si tus hijos cumplen con mi pacto y con las normas que les enseñé, también sus descendientes seguirán en el trono para siempre».
Porque el Señor ha escogido a Sion; él decidió que ahí será su hogar: 1 R. 9:3«Este es mi hogar donde moraré para siempre. Aquí habitaré porque así lo deseo. 1 R. 8:13Bendeciré con creces sus provisiones, y saciaré de pan a sus pobres. Sal. 37:19; Sal. 111:5Vestiré de salvación a sus sacerdotes; sus fieles cantarán de júbilo. Aumentará el poder de David, mi ungido será una luz para mi pueblo. 1 S. 2:10; Mal. 3:1; Lc. 1:69Vestiré de vergüenza a sus enemigos, pero él será un rey glorioso».Sal. 35:26