Sal. Salmos, salmo Libro de los Salmos, salmo 38
Salmo de David. En conmemoración
Oh Yavé, no me reprendas con tu indignación,
Ni me castigues con tu ardiente ira.Sal. 6:1; Jer. 10:24
Porque tus flechas se clavaron en mí,
Y tu mano descendió sobre mí.Dt. 32:23; Job. 6:4
Nada íntegro hay en mi cuerpo a causa de tu indignación,
Ni hay paz en mis huesos a causa de mi pecado.
Porque mis iniquidades sobrepasan mi cabeza,
Y como pesada carga se agravan sobre mí.Sal. 32:4; Ez. 33:10
Mis heridas hieden y supuran por causa de mi locura.
Estoy encorvado y abatido en gran manera.
Todo el día ando ensombrecidoSal. 42:9
Porque mis órganos internos están llenos de ardor,
Y nada sano hay en mi cuerpo.
Estoy debilitado y molido en extremo.
Gimo a causa de la perturbación de mi corazón.
¡Oh ʼAdonay, ante Ti está todo mi deseo,
Y mi suspiro no te es oculto!
Mi corazón palpita, me falta el vigor,
Y aun la luz de mis ojos me falta.
Mis amigos y mis compañeros están lejos de mi herida.
Mis allegados permanecen a distancia.Job. 19:13; Job. 30:10; Sal. 31:11
Los que buscan mi vida
Me arman trampas.
Los que procuran ofenderme
Me amenazan con destrucción y traman fraudes todo el día.
Pero yo, como si fuera sordo no escucho,
Y soy como un mudo, que no abre su boca.Is. 53:7; Mt. 27:12; Hch. 8:32
Sí, soy como un hombre que no oye,
Y en cuya boca no hay respuesta.
Porque en Ti, oh Yavé, espero.
Tú, ʼAdonay, mi ʼElohim, me responderás.
Porque dije: No se alegren de mí.
No se engrandezcan contra mí cuando mi pie resbale,
Porque estoy a punto de caer
Y mi dolor está continuamente ante mí.
Por tanto, confieso mi iniquidad.
Me contristé por mi pecado.Sal. 32:5; 2 Co. 7:10
Pero mis enemigos son vigorosos y fuertes,
Y se aumentaron los que me aborrecen sin causa.
Los que pagan mal por bien me son hostiles,
Porque sigo lo bueno.Sal. 109:5
¡No me desampares, oh Yavé, mi ʼElohim!
¡No te alejes de mí!
¡Apresúrate a socorrerme, oh ʼAdonay, salvación mía!