Sal. Salmos, salmo Libro de los Salmos, salmo 60
Salva a la gente que amas
Al director. Al compás de «El lirio del pacto». Poema de David. Fue compuesto cuando David luchó contra Aram Naharaim y Aram Soba. Joab vino y derrotó a doce mil soldados edomitas en el valle de la Sal.2 S. 8:1; 1 Cr. 18:3; 1 Cr. 18:12
Dios mío, tú te has enojado con nosotros;
nos has rechazado y destruido.
Ayúdanos a recuperarnos.Sal. 44:9
Tú hiciste que la tierra temblara y se abriera.
Cierra sus grietas, porque se está desmoronando.2 Cr. 7:14
Tú has hecho sufrir mucho a tu pueblo,
nos ha hecho beber un vino que aturde.Sal. 75:8
Elevaste una bandera para los que te respetan,
para que vuelvan a encontrarte
y así poder evitar los arqueros del enemigo. Selah
Escúchanos y usa tu gran poder para salvarnos;
salva a la gente que amas.
Dios ha dicho en su santuario:
«Triunfaré y repartiré entre mi pueblo
las tierras de Siquén y las del valle de Sucot.Sal. 108:7
Galaad y Manasés son míos;
Efraín es un casco para mi cabeza.
Judá es mi cetro real.
Moab será el recipiente en que me lavo;
Edom será como un esclavo que me lleva la sandalia.
Sobre la tierra de los Filisteos, gritaré la victoria».2 S. 8:2; 2 S. 22:44; Is. 21:11
¿Quién me guiará a la ciudad fortificada?
¿Quién me guiará hasta Edom?
Es que tú nos abandonaste.
Dios mío, ¿saldrás tú con nuestro ejército?Sal. 44:9
Ayúdanos a derrotar al enemigo,
pues la ayuda del ser humano es inútil.
Con Dios conseguiremos la victoria;
él pisoteará a nuestros enemigos.Sal. 18:29; Sal. 108:13