Lv. Levítico, capítulo Libro del Levítico, capítulo 22
»Ningún sacerdote que esté leproso, o tenga una llaga que supura podrá comer las santas ofrendas hasta que se haya curado. Cualquier sacerdote que toque un cadáver, o esté contaminado por una emisión seminal, Lv. 15:2; Lv. 15:16; 2 Cr. 30:18