Stg. Santiago, capítulo Carta de Santiago, capítulo 3
La misma lengua que usamos para bendecir a nuestro Señor y Padre, la usamos para maldecir a otras personas que están hechas a imagen de Dios.
La misma lengua que usamos para bendecir a nuestro Señor y Padre, la usamos para maldecir a otras personas que están hechas a imagen de Dios.