Ap. Apocalipsis, capítulo Apocalipsis de Juan, capítulo 19
Después de esto escuché lo que sonaba como el ruido de una gran multitud en el cielo, que gritaba: “¡Aleluya! Salvación, gloria y poder describen a nuestro Dios, Ap. 7:10; Ap. 12:10porque sus juicios son verdaderos y justos, porque ha condenado a la prostituta infame que corrompió a la tierra con su inmoralidad, y ha traído justicia sobre ella por sus asesinatos a sus siervos”.19:2 Literalmente, “por la sangre de sus siervos en manos de ella”. Y otra vez gritaron: “¡Aleluya! El humo de su destrucción asciende por siempre y para siempre”. Ap. 14:11Entonces los veinticuatro ancianos y las cuatro criaturas vivientes cayeron postrados y adoraron a Dios, que está sentado en el trono. “¡Amén! ¡Aleluya!” gritaban.Ap. 4:4; Ap. 5:14; Ap. 15:3
Y se escuchó una voz que provenía desde el trono, y dijo: “Alaben a nuestro Dios, todos los que le sirven y lo respetan, desde el más pequeño hasta el más grande”. Entonces escuché lo que sonaba como el ruido de una gran multitud, como torrentes de agua y un gran trueno, que gritaba: “¡Aleluya! ¡Porque el Señor nuestro Dios, el Todopoderoso reina! Ap. 11:15Celebremos y alegrémonos y démosle gloria, porque el día de la boda del Cordero ha llegado, y su novia se ha preparado”. Mt. 22:2; Lc. 14:16; 2 Co. 11:2; Ap. 21:2Está vestida con lino fino, blanco y limpio. (El lino fino representa las buenas obras de los creyentes).Ap. 3:18
Y el ángel me dijo: “Escribe esto: ¡Cuán felices son los que están invitados a la fiesta de bodas del Cordero!” Entonces me dijo: “Estas son las verdaderas palabras de Dios”. Entonces caí postrado a sus pies para adorarlo. Y me dijo: “¡No lo hagas! Yo soy un siervo de Dios, como lo eres tú, y como los que aceptan el testimonio de Jesús. Adora a Dios, porque el testimonio de Jesús es el espíritu profético”.
Y vi que el cielo se abrió. Y había allí un caballo blanco. El que lo cabalgaba se llamaba Fiel y Verdadero. Él es justo en su juicio, y es recto al hacer la guerra. Ap. 6:2Sus ojos eran como fuego ardiente. En su cabeza había muchas coronas. Tenía escrito un nombre que nadie conoce, excepto él. Ap. 1:14; Ap. 2:18Usaba una túnica cubierta de sangre, y su nombre es La Palabra de Dios.Jn. 1:1
Los ejércitos del cielo le seguían, sobre caballos blancos y vestidos con lino fino, blanco y limpio. Ap. 7:9De su boca salió una espada afilada para herir las naciones. Él gobernará el mundo con una vara de hierro,19:15. Ver Salmos 2:9. y él mismo pisotea el lagar del juicio19:15 Literalmente “de la furia de su ira”. Ver 14:9, y 6:16. de Dios, el Todopoderoso. Y sobre su túnica y en su muslo estaba escrito el nombre Rey de reyes y Señor de señores.Ap. 17:14; Ap. 19:12
Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, gritando a gran voz a todas las aves que vuelan en el cielo: “Vengan y reúnanse para la gran fiesta de Dios. Aquí pueden comer la carne de los muertos: reyes, líderes, y hombres poderosos, así como carne de caballos y sus jinetes, la carne de todas las gentes, libres o esclavos, grandes y pequeños”.
Y vi a la bestia y a los reyes de la tierra reunidos para hacer guerra contra el que estaba sentado sobre el caballo y contra su ejército. Y capturaron a la bestia, junto al falso profeta que hacía milagros en su presencia (por medio de los cuales engañaba a los que habían recibido la marca de la bestia y los que adoraban su imagen). Ambos fueron lanzados vivos en el lago de fuego que arde con azufre. Ap. 20:10A los demás los mataron con la espada del que estaba sobre el caballo, la espada que salía de su boca. Y todas las aves se saciaron con sus carnes.