Sal. Salmos, salmo Libro de los Salmos, salmo 1
Dichosos todos aquellos que no siguen el consejo de los malvados, ni se detienen en la senda de los pecadores, ni cultivan la amistad de los blasfemos, Sal. 26:4; Jer. 15:17; Pr. 10:30sino que se deleitan en la ley del Señor, la meditan día y noche. Jos. 1:8Son como árboles junto a las riberas de un río, que no dejan de dar delicioso fruto cada estación. Sus hojas nunca se marchitan y todo lo que hacen prospera.Sal. 92:12; Jer. 17:8
¡Qué distinto el caso de los malvados! Son como la paja que el viento arrastra. Job. 21:18; Is. 29:5Por eso, los malvados no se sostendrán en el juicio, ni serán contados entre los buenos.Mt. 25:32
Porque el Señor protege los pasos de los justos; pero los pasos de los impíos conducen a la perdición.Nah. 1:7; Jn. 10:14; 2 Ti. 2:19