Dt. Deuteronomio, capítulo Libro del Deuteronomio, capítulo 30
Bendición a causa del arrepentimiento
»Cuando te hayan ocurrido todas estas cosas, las bendiciones y las maldiciones que te he enumerado, meditarás acerca de ellas en las naciones a donde el Señor tu Dios te habrá desterrado. Dt. 28:9; Dt. 28:15Si entonces quisieras volverte al Señor tu Dios, y tú y tus hijos comenzaran de todo corazón a obedecer los mandamientos que te he dado en este día, Sal. 106:45el Señor tu Dios te rescatará del cautiverio. Él tendrá misericordia de ti y te recogerá de todas las naciones donde te haya esparcido. Jer. 23:3; Jer. 29:14Aun cuando estés en el extremo de la tierra, él irá y te buscará para traerte de regreso a la tierra de tus antepasados. Poseerás nuevamente la tierra y él te hará bien y te multiplicará aun más que a tus antepasados. Dios limpiará tu corazón y el de los hijos de tus hijos, para que ames al Señor tu Dios con toda tu mente y con todo tu ser, e Israel vivirá nuevamente.Sal. 51:10; Jer. 4:4; Hch. 7:51
»Si te vuelves al Señor y obedeces todos los mandamientos que te he dado hoy, el Señor tu Dios retirará sus maldiciones y las lanzará contra tus enemigos, y contra los que te odian y persiguen. El Señor tu Dios prosperará todo cuanto emprendas y te dará muchos hijos, mucho ganado, y abundantes cosechas, pues el Señor se gozará nuevamente en ti como lo hizo en tus padres. Dt. 28:3; Dt. 28:11; Jer. 32:41Él se alegrará con tu obediencia si sigues los mandamientos escritos en este libro de la ley y si te vuelves al Señor tu Dios con toda tu mente y con todo tu ser.
Elección entre la vida y la muerte
»Estos mandamientos no están fuera de tu alcance ni son superiores a tus fuerzas como para que no los obedezcas; Is. 45:19; Is. 48:16porque estas leyes no están en los lejanos cielos, tan distantes que no puedas oírlas y obedecerlas y no haya nadie que pueda traerlas a ti en la tierra; Ro. 10:6ni están más allá del océano, tan lejos que nadie pueda hacerte oír su mensaje. Están muy cerca de ti, en tu memoria y en tus labios, para que puedas obedecerlas.
»Mira, yo he puesto en este día delante de ti la vida y la muerte; todo depende de tu obediencia o de tu desobediencia. Dt. 11:26; Dt. 28:2Hoy te he dado el mandamiento de que ames al Señor tu Dios y andes en todos sus caminos, y guardes todas sus leyes, para que puedas vivir y llegar a ser una nación grande. Así, el Señor tu Dios te bendecirá a ti y a la tierra que vas a poseer. Pero si tu corazón se aparta y no quieres oír, y te dejas arrastrar a la idolatría, Lv. 26:14; Dt. 28:15declaro en este día que ciertamente perecerás. No tendrás una vida larga y buena en la tierra que entras a poseer.Dt. 4:26; Dt. 8:19; Dt. 11:17
»Invoco a los cielos y a la tierra por testigos de que he puesto delante de ti la vida o la muerte, la bendición o la maldición. ¡Ojalá optases por la vida para que tú y tus hijos puedan vivir! Dt. 4:26; Is. 1:2; Jer. 21:8Ama al Señor tu Dios, obedécele y aférrate a él, porque él es vida para ti y prolongación de tus días. Así podrás vivir con seguridad en la tierra que el Señor prometió a tus antepasados Abraham, Isaac y Jacob».Dt. 4:40; Jn. 6:27; Gn. 50:24