Ap. Apocalipsis, capítulo Apocalipsis de Juan, capítulo 1
Prólogo
Esta es la revelación que Dios le dio a Jesucristo para que él le muestre a sus servidores los acontecimientos que ocurrirán pronto. Jesucristo se los reveló por medio de un ángel a su siervo Juan. Juan puso por escrito la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo, y narró con veracidad todo lo que vio y oyó.
Bendito el que lee esta profecía y benditos los que la oyen y le hacen caso, porque la hora de su cumplimiento se aproxima.Lc. 11:28
Saludos y doxología
Yo Juan, les escribo a las siete iglesias que están en la provincia de Asia:1.4 Hoy Turquía.
Gracia y paz a ustedes de Aquel que es, que era y que ha de venir, y de los siete espíritus1.4 Vea Isaías 11.2. que están delante de su trono, Ex. 3:14; Ap. 4:5y de parte de Jesucristo, el testigo fiel, que fue el primero en levantarse de entre los muertos y que tiene autoridad sobre todos los reyes de la tierra.
Al que nos ama y derramó su sangre para libertarnos de nuestros pecados,Sal. 89:37; 1 P. 1:19; 1 Jn. 1:7; 1 Co. 15:20; Col. 1:18; He. 9:14
y ha hecho de nosotros un reino de sacerdotes al servicio de Dios su Padre, ¡sean eternamente la gloria y el poder! ¡Amén!Ex. 19:6; 1 P. 2:9
¡Miren! ¡Viene en las nubes, ante los ojos de la humanidad entera, y hasta los que lo traspasaron lo verán! Y las naciones de la tierra llorarán de pesar por él.
¡Amén! ¡Que así sea!Is. 3:14; Zac. 12:10; Mt. 24:30
«Yo soy la A y la Z, —dice el Señor Dios—, el que es, que era y que ha de venir, el Todopoderoso».Is. 41:4; Ap. 2:8
Alguien semejante al Hijo del hombre
Yo, Juan, hermano de ustedes y compañero en el sufrimiento, en el reino y en la fortaleza que nos da Jesucristo, un día del Señor estaba en la isla de Patmos, a donde me habían desterrado por predicar la palabra de Dios y contar lo que sé de Jesucristo. Entonces quedé bajo el poder del Espíritu y escuché detrás de mí una voz que, estridente como toque de trompeta, Ro. 8:17; Is. 44:6; Is. 48:12me dijo:
«Escribe en un libro todo lo que veas, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: 1.11 Vea Éxodo 19.6 y 1 Pedro 2.9. Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea».
Cuando me volví para mirar al que me hablaba, vi siete candeleros de oro. Ex. 25:37; Zac. 4:2En medio de los candeleros estaba un personaje muy parecido al Hijo del hombre, vestido de un manto que le llegaba hasta los pies, y ceñido al pecho con una banda de oro.Ez. 1:26; Dn. 10:5; Dn. 10:16; Mt. 28:18
Tenía el pelo blanco como la lana o la nieve, y los ojos penetrantes como llamas de fuego. Dn. 7:9Sus pies parecían como bronce al rojo vivo en un horno, y su voz retumbaba tan fuerte como una catarata. Ez. 43:2; Dn. 10:6En la mano derecha sostenía siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos. El rostro le brillaba con el resplandor del sol cuando brilla con toda su fuerza.Is. 49:2; Mt. 28:18; Ef. 6:17; Ap. 2:16
Al verlo, caí a sus pies como muerto; pero puso la mano derecha sobre mí y me dijo: «¡No temas! Soy el primero y el último, Dn. 8:18el que vive aunque estuvo muerto; pero ahora vivo para siempre y tengo las llaves del infierno y de la muerte.Job. 12:14; Is. 22:22; Ap. 3:7
»Escribe lo que viste, lo que está sucediendo y lo que sucederá después. El significado de las siete estrellas que tengo en la mano derecha, y de los siete candeleros de oro, es el siguiente: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros son las siete iglesias.Mal. 2:7