Pr. Proverbios, capítulo Libro de los Proverbios, capítulo 3
Confía en Dios
Hijo mío, no olvides mis enseñanzas;
y ten en mente mis mandamientos,
porque alargarán tu existencia
y te darán años de vida y paz.Dt. 8:1; Dt. 30:16
Que el fiel amor y la lealtad nunca te abandonen.
Átalos a tu cuello, escríbelos en tu corazón,
así recibirás la aprobación y el aprecio
de Dios y de la gente.Ro. 12:17
Confía en el SEÑOR totalmente,
no en tu propia sabiduría.Jer. 9:23; 2 R. 18:5
Ten en cuenta a Dios en todo lo que hagas,
y él te ayudará a vivir rectamente.
No te creas más sabio que los demás;
respeta al SEÑOR y aléjate del mal,Ro. 12:16; Ec. 7:17
pues eso será como medicina para tu cuerpo
y como un refresco para tus huesos.
Honra al SEÑOR con tus riquezas
y con los primeros frutos de tus cosechas,Lc. 14:13
así estarán repletos tus graneros
y rebosantes tus depósitos de vino.
Hijo mío, no rechaces la disciplina del SEÑOR,
ni te enojes por sus reprensiones,Job. 5:17; He. 12:5; Ap. 3:19
porque el SEÑOR disciplina al que ama,
como un papá al hijo que quiere.
La sabiduría tiene valor
Afortunado el que halla sabiduría,
el que adquiere inteligencia;
porque ellas dan más ganancias que la plata
y rinden más beneficios que el oro.Job. 28:15; Pr. 8:11
Valen mucho más que las piedras preciosas;
nada de lo que puedas desear se les puede comparar.
Con la mano derecha ofrecen larga vida,
y con la izquierda, riquezas y honor.Pr. 4:10; Pr. 9:11
Sus caminos son agradables,
y pacíficos todos sus senderos.
La sabiduría es árbol de vida para los que la consiguen;
qué afortunados son los que la retienen.Pr. 11:30; Pr. 15:4
El SEÑOR fundó la tierra con sabiduría,
estableció los cielos con inteligencia.Sal. 33:6
Con su entendimiento, hizo que el mar debajo de la tierra brotara a la superficie
y que las nubes produjeran rocío.
Cómo relacionarse con los demás
Hijo mío, conserva el buen juicio
y no pierdas de vista la discreción.
Serán fuente de vida para ti;
te adornarán como un collar.
Podrás recorrer seguro tu camino
y nunca tropezarás.Sal. 37:24
Cuando te acuestes no tendrás miedo,
pues te acostarás y dormirás tranquilo.Sal. 3:5; Sal. 4:8
No tendrás miedo de los desastres repentinos
ni de la ruina que les sobreviene a los perversos,Sal. 112:7
porque el SEÑOR te dará confianza
y te librará de caer en alguna trampa.
Si puedes hacer un favor a quien lo necesite,
no te niegues.
No le digas a ningún semejante:
«Hoy no puedo, vuelve mañana»,
teniendo hoy con qué ayudarlo.1 P. 4:10; 2 Co. 8:12
No hagas planes contra tu semejante,
que vive confiado junto a ti.
No te pelees con nadie,
si no te ha hecho ningún mal.
No envidies al violento,
ni elijas ninguno de sus caminos.Sal. 37:1; Sal. 73:3
Porque el SEÑOR detesta al perverso,
pero es el mejor amigo del hombre honesto.
El SEÑOR maldice el hogar del perverso,
pero bendice el del justo.Dt. 28:15; Mal. 2:2
Se burla de los burlones,
pero es bueno con los humildes.Stg. 4:6; 1 P. 5:5
Los sabios son dignos de respeto,
pero los brutos solo merecen deshonor.