Pr. Proverbios, capítulo Libro de los Proverbios, capítulo 4
La importancia de la sabiduría
Hijos míos, escuchen las enseñanzas de su papá;
presten atención para que adquieran inteligencia,
porque lo que yo les enseño es bueno e importante,
así que nunca olviden mis enseñanzas.
Yo también fui joven;
era el pequeño de papá y el hijo querido de mamá.
Mi papá me enseñaba y me decía:
«Recuerda lo que te digo,
obedece mis mandamientos y vivirás.1 Cr. 28:9
Consigue sabiduría y entendimiento;
no olvides mis palabras
y sigue siempre mis enseñanzas.
No te alejes de la sabiduría,
pues ella te protegerá;
ama la sabiduría y ella cuidará de ti».
El primer paso para ser sabio es tomar la decisión de adquirir sabiduría.
Así que usa todo lo que tengas para obtener sabiduría y la conseguirás.
Ama la sabiduría y ella te engrandecerá;
haz que ella sea lo más importante y te dará honor.Dn. 2:46
Ella adornará tu cabeza con una corona hermosa
y la rodeará con una diadema gloriosa.Pr. 1:9
Anda por el camino de la sabiduría
Hijo, escúchame,
haz lo que te digo y tendrás larga vida.Pr. 3:2
Te conduzco por el camino de la sabiduría,
te guío por el camino correcto.
Sigue ese camino y tus pies no caerán en ninguna trampa;
aun cuando corras, no caerás.
Aférrate a la instrucción, no dejes que se vaya;
cuida lo que has aprendido, porque es tu vida.
No sigas el camino de los perversos,
ni trates de ser como ellos.Sal. 1:1; Pr. 1:10
Aléjate del mal, no te acerques a él;
pasa de largo y no te detengas.
Los perversos no descansan hasta hacer el mal
y no pueden dormir hasta que no le hacen daño a alguien.Est. 6:4; Sal. 36:4; Mi. 2:1
Su comida es la maldad
y su bebida la violencia.Pr. 1:13
El camino de los justos es como la luz del amanecer,
que cada vez brilla más hasta que se hace de día.Sal. 97:11; Mt. 5:16
En cambio, el camino de los perversos es como las tinieblas;
no saben con qué tropiezan.Dt. 28:29; Is. 59:10
Hijo mío, presta atención a lo que te digo
y escucha atentamente mis palabras.
No las pierdas de vista,
tenlas siempre presente.
Ellas dan vida a los que las escuchan;
son como la salud para el cuerpo.Sal. 19:7
Ante todo, cuida tus pensamientos
porque ellos controlan tu vida.Mt. 6:1; He. 13:9
No permitas que salgan falsedades de tu boca
ni que tus labios digan mentiras.
Mira siempre hacia adelante,
fija tu mirada en lo que está frente a ti.Job. 31:1
Fíjate bien dónde pones los pies
y todos tus caminos serán seguros.He. 12:13
No te desvíes a ningún lado,
aparta tu pie de la maldad.Dt. 5:32