Ef. Efesios, capítulo Carta de Pablo a los Efesios, capítulo 5
Vida maravillosa
Por tanto sean imitadores de Dios como hijos amados. Mt. 5:48Vivan en amor como Cristo también nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio a Dios para olor fragante.Jn. 13:34; 1 Jn. 3:11
Pero la inmoralidad sexual, toda impureza o avaricia, no se nombren entre ustedes, como conviene a santos; 1 Co. 6:15ni indecencia, ni necedad, ni chiste grosero, que no sea apropiado. Más bien practiquen acción de gracias.Mt. 12:36; Ef. 4:29
Porque saben que ningún inmoral, ni impuro, ni avaro, el cual es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.1 Co. 6:10
Nadie los engañe con palabras vanas, porque por medio de estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos desobedientes. Mt. 24:4; Mr. 13:5; Lc. 21:8; 2 Ts. 2:3Por eso no sean partícipes con ellos.
Porque en otro tiempo eran oscuridad, pero ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de luz Jn. 8:12; Jn. 12:36(porque el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad), Ga. 5:22al tratar de aprender lo que es agradable al Señor. No participen en las obras infructuosas de la oscuridad, sino más bien expónganlas a la luz, 2 Co. 6:14; 1 Ti. 5:20porque es vergonzoso aun mencionar las cosas que hacen en secreto.
Pero todas las cosas que son expuestas por la luz son manifiestas. Jn. 3:20Todo lo que se manifiesta es luz. Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes. Levántate de entre los muertos, y Cristo te alumbrará.Is. 60:1; Ro. 6:4
Observen, pues, cuidadosamente cómo viven, no como necios, sino como sabios. Col. 4:5Aprovechen el tiempo, porque los días son malos. Por tanto no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor. Ro. 12:2; 1 Ts. 4:3No se embriaguen con vino en el cual hay desenfreno, más bien, sean llenos con el Espíritu. Is. 5:11; Lc. 21:34Hablen con salmos, himnos y cánticos espirituales. Canten y entonen salmos al Señor con su corazón Col. 3:16y den gracias siempre por todas las cosas al Dios y Padre en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo.Is. 63:7; Col. 3:17; 1 Ts. 5:18
Sometimiento matrimonial
Sométanse unos a otros por temor a Cristo, las esposas a sus propios esposos, como al Señor, Col. 3:18; Tit. 2:5porque el esposo es la cabeza de la esposa, como también Cristo es la Cabeza de la iglesia, el mismo Salvador del cuerpo. 1 Co. 11:3; Ef. 1:22Pero, como la iglesia está sometida a Cristo, así también las esposas a sus esposos en todo.
Los esposos amen a las esposas así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella, Ga. 1:4; Col. 3:19a fin de santificarla al purificarla en el lavamiento del agua por la Palabra, 1 P. 3:21; Tit. 3:5; He. 9:14para presentar a la iglesia esplendorosa para sí mismo, que no tenga mancha o arruga, ni cosa semejante, sino que sea santa y sin mancha.Cnt. 4:7; 2 Co. 11:2; Ef. 1:4
Así los esposos deben amar a sus esposas como a sus mismos cuerpos. El que ama a su esposa, se ama él mismo. Porque ninguno aborreció jamás su propio cuerpo. Al contrario, lo sustenta y cuida, como Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo.
Por esto dejará el hombre a padre y madre. Se unirá a su esposa, y los dos serán un solo cuerpo.Gn. 2:24; Mt. 19:5; Mr. 10:7; 1 Co. 6:16
Este misterio es grande, pero yo digo esto respecto a Cristo y a la iglesia. Sin embargo, ustedes también, cada uno ame a su propia esposa como a él mismo, y la esposa respete al esposo.