Jer. Jeremías, capítulo Libro del profeta Jeremías, capítulo 30
Promesas de esperanza
Este es el mensaje que el SEÑOR le dio a Jeremías, diciendo: «Esto dice el SEÑOR, Dios de Israel: “Escribe en un libro todos los mensajes que te he dado Jer. 36:2porque llegará el momento, dice el SEÑOR, en que yo recuperaré todo lo que se le arrebató a mi pueblo, Israel y Judá”, dice el SEÑOR. Los traeré de regreso a esta tierra que les di a sus antepasados, y la poseerán».Jer. 25:12
Estos son los mensajes que dio el SEÑOR acerca de Israel y de Judá. Esto dice el SEÑOR:
«La gente dice: “Hemos escuchado un grito de terror,
de miedo y no de paz”.
Pregunten ahora si es posible
que un hombre pueda dar a luz.
¿Por qué entonces veo a todos los guerreros
con sus manos en las caderas
como una mujer que da a luz?
¿Por qué su rostro está tan pálido?Jer. 4:31
Ese día será muy importante,
no hay otro día igual;
un momento de angustia para Jacob,
pero será librado de ella.Jl. 2:11; Am. 5:18; Sof. 1:14
»Ese día, dice el SEÑOR Todopoderoso, yo les romperé de su hombro el yugo que les impuso Babilonia, les quitaré sus ataduras y ya no serán más esclavos de extranjeros. Ellos servirán al SEÑOR su Dios y a un descendiente del rey David, a quien yo haré reinar sobre ellos.Ez. 34:24
»No sientas miedo, Jacob, siervo mío, dice el SEÑOR,
y no tiembles, Israel.
Yo te voy a rescatar de ese país lejano
y voy a rescatar a tus hijos de la tierra donde están desterrados.
Jacob regresará y estará en paz y seguro;
nadie lo hará temblar.Is. 44:2; Jer. 46:27
Yo estoy contigo, para rescatarte,
dice el SEÑOR.
Acabaré con todas las naciones
a las que te he arrojado.
Pero a ti no te destruiré,
sino que te corregiré justamente,
de ninguna manera te dejaré sin castigo».Nm. 14:18; Is. 41:10; Jer. 46:28
Esto dice el SEÑOR:
«Tu herida es incurable,
no hay remedio para tu llaga.Jer. 8:22
No tienes abogado que me demande por la herida,
ni medicina para curarla.
Todos tus amantes te olvidaron;
ya no se preocupan por ti;
porque yo te he golpeado duramente
como lo haría un enemigo cruel,
debido a tu perversidad tan grande
y a que son demasiados tus pecados.Lm. 1:19; Jer. 2:19
¿Por qué te quejas de tus heridas?
Tu dolor es incurable.
Te he hecho todo eso por la gravedad de tu maldad
y por tus muchos pecados.Jer. 13:22; Jer. 15:18
Pero todos los que ahora te devoran, serán devorados;
y todos y cada uno de tus enemigos irán al exilio.
Todos los que te saquean, serán saqueados;
y haré que les roben a los que ahora te roban a ti.Ex. 23:22; Is. 41:11
Porque te devolveré la salud
y te curaré las heridas,
dice el SEÑOR,
porque te han llamado “la abandonada”;
han dicho: “Esa es Sion,
la que no tiene quien se preocupe por ella”».Jer. 33:6
Esto dice el SEÑOR:
«Voy a recuperar lo que les han quitado a las carpas de Jacob,
y tendré compasión de sus hogares.
La ciudad será reconstruida de las ruinas
y el palacio volverá a quedar donde estaba.Jer. 31:23
Ellos entonarán canciones de agradecimiento
y darán gritos de alegría.
Yo los multiplicaré y no serán pocos.
Los haré importantes, nada insignificantes.
Yo restauraré a los descendientes de Jacob;
serán como el Israel de antes,
y castigaré a todos sus opresores.
Su líder saldrá de entre ellos mismos;
su gobernante será uno de ellos.
Yo haré que se acerque a mí
y él se acercará a mi lado,
porque ¿quién se atrevería
a acercarse a mí sin que yo lo llame?,
dice el SEÑOR.Mi. 5:2; Sal. 40:7; Jn. 4:34
Ustedes serán mi pueblo,
y yo seré su Dios».Jer. 24:7
¡Miren! Es la tormenta del SEÑOR,
sale como un tornado que se precipita girando
sobre la cabeza de los perversos.Jer. 23:19
La ardiente ira del SEÑOR no se detendrá
hasta que haya realizado completamente
todo lo que tenía planeado.
Al final ustedes entenderán todo esto.Jer. 23:20