Ap. Apocalipsis, capítulo Apocalipsis de Juan, capítulo 6
Y miré cuando el Cordero rompió el primero de los siete sellos. Escuché que una de las cuatro criaturas vivientes gritó con voz estruendosa: “¡Ven!”6:1 La orden dada aquí también podría ser “¡Ve!” Entonces miré y vi un caballo blanco. El que lo cabalgaba sostenía un arco. A él se le dio una corona, y se fue cabalgando, conquistando y ganando victoria.Ap. 19:11
Cuando abrió el segundo sello, escuché a la segunda criatura decir: “¡Ven!” Y salió otro caballo, que era rojo. Al que lo cabalgaba se le dio una espada grande, y el poder de quitar la paz de la tierra para que las personas se matasen unas a otras.
Y cuando abrió el tercer sello, escuché a la tercera criatura viviente decir: “¡Ven!” Entonces miré y vi un caballo negro. El que lo cabalgaba sostenía una balanza en su mano. Ap. 5:9Y escuché lo que parecía una voz de entre las cuatro criaturas vivientes, que decía: “Dos libras de trigo cuestan el salario de un día, y tres libras de cebada cuestan lo mismo.6:6 Dos libras/tres libras: Una medida aproximada. La medida de los griegos es aproximadamente un cuarto, o un poco más de un litro. Pero el punto que se resalta aquí es cuán costosos se han vuelto los alimentos básicos. Pero no dañen el aceite ni el vino”.6:6 La orden para el jinete es de no de hacer daño a estos alimentos básicos.
Cuando abrió el cuarto sello, escuché a la cuarta criatura viviente decir: “¡Ven!” Entonces miré y vi un caballo amarillo. El que lo cabalgaba se llamaba Muerte, y lo seguía el Hades.6:8 El Hades. Palabra griega para decir “tumba”, o el lugar de los muertos. Ellos recibieron autoridad sobre una cuarta parte de la tierra para matar gente a filo de espada, con hambre, plagas y por medio de bestias salvajes.
Cuando abrió el quito sello, vi debajo del altar a los6:9. “Los”. En el original, la palabra significa “vidas”, a menudo traducida como "almas". Sin embargo, el concepto bíblico del “alma” hace referencia a una persona viva (por ejemplo, Génesis 2:7) y puede morir (Ezequiel 18:20) y no es el espíritu incorpóreo del pensamiento helenístico. Como muchos aspectos en Apocalipsis, el hecho de que estos mártires muertos deban hablar es más simbólico que literal. que habían sido llevadas a muerte por causa de su dedicación a la palabra de Dios y su fiel testimonio. Y clamaban, diciendo: “¿Hasta cuándo, Señor, que eres santo y verdadero, harás juicio y traerás justicia sobre aquellos en la tierra que derramaron nuestra sangre?” Lc. 18:7; Ap. 19:2Y a cada uno de ellos se les dio una bata blanca, y se les dijo que esperaran un poco más hasta que el número estuviera completo, el de sus hermanos creyentes que habían muerto igual que ellos.Ap. 3:5; Ap. 7:9
Cuando abrió el sexto sello, hubo un gran terremoto. El sol se puso negro como tela de silicio y toda la luna se volvió roja como la sangre. Mt. 24:29Las estrellas del cielo caían sobre la tierra como higos verdes que caen del árbol cuando es sacudido por el viento.
El cielo desapareció como cuando un pergamino se enrolla, y todas las montañas e islas fueron removidas de su sitio. He. 1:11Y los reyes de la tierra, los grandes líderes, los ricos, los poderosos, y todas las personas, esclavos o libres, se ocultaron en cuevas y entre las rocas de las montañas. Y gritaban a las montañas y a las rocas: “¡Caigan sobre nosotros! Escóndannos6:16. “¡Caed sobre nosotros! Escóndenos”: la referencia es de Oseas 10:8. del rostro del que está sentado en el trono, y del juicio6:16 Literalmente, “enojo”, y también en el versículo siguiente. Sin embargo, esta emoción humana al ser aplicada a Dios puede dar una mala representación de lo que se quiere decir aquí. El antiguo término “ira” incluye parte de la idea de juicio y castigo, y es obsoleta. Lo que claramente sucede aquí es la ejecución del juicio de Dios, que es justo y verdadero, y no encaja con los aspectos humanos que incluyen “estar rabioso” o “arder de rabia”. del Cordero. Lc. 23:30; Ap. 9:6Porque el día terrible de su juicio ha venido, y ¿quién podrá resistirlo?”